lunes, 17 de mayo de 2021

Edgar Allan Poe: vida y obra

 Edgar Allan Poe 



(Boston, EE UU, 1809 - Baltimore,
id., 1849) Poeta, narrador y crítico estadounidense, uno de los mejores
cuentistas de todos los tiempos. La imagen de Poe como mórbido cultivador de la
literatura de terror ha entorpecido en ocasiones la justa apreciación de su
trascendencia literaria. Ciertamente fue el gran maestro del género, e inauguró
además el relato policial; pero, sobre todo, revalorizó y
revitalizó el cuento tanto desde sus escritos teóricos como en su praxis
literaria, demostrando que su potencial expresivo nada tenía que envidiar a la
novela y otorgando al relato breve la dignidad y el prestigio que modernamente
posee.



Biografía



Edgar Allan Poe perdió a sus padres,
actores de teatro itinerantes, cuando contaba apenas dos años de edad. El
pequeño Edgar fue educado por John Allan, un acaudalado hombre de negocios de
Richmond. Las relaciones de Poe con su padre adoptivo fueron traumáticas;
también la temprana muerte de su madre se convertiría en una de sus obsesiones
recurrentes. De 1815 a 1820 vivió con John Allan y su esposa en el Reino Unido,
donde comenzó su educación.



Después de regresar a Estados
Unidos, Edgar Allan Poe siguió estudiando en centros privados y asistió a la
Universidad de Virginia, pero en 1827 su afición al juego y a la bebida le
acarreó la expulsión. Abandonó poco después el puesto de empleado que le había
asignado su padre adoptivo, y viajó a Boston, donde publicó anónimamente su
primer libro,
Tamerlán y otros poemas (Tamerlane and Other Poems, 1827).



Se alistó luego en el ejército, en
el que permaneció dos años. En 1829 apareció su segundo libro de poemas, Al
Aaraaf
, y obtuvo, por influencia de su padre adoptivo, un cargo en la
Academia Militar de West Point, de la que a los pocos meses fue expulsado por
negligencia en el cumplimiento del deber.



En 1832, y después de la publicación
de su tercer libro, Poemas (Poems by Edgar Allan Poe, 1831), se desplazó
a Baltimore, donde contrajo matrimonio con su jovencísima prima Virginia Clemm,
que tenía entonces catorce años. Por esta época entró como redactor en el
periódico Southern Baltimore Messenger, en el que aparecieron diversas
narraciones y poemas suyos, y que bajo su dirección se convertiría en el más
importante periódico del sur del país. Más tarde colaboró en varias revistas en
Filadelfia y Nueva York, ciudad en la que se había instalado con su esposa en
1837.



Su labor como crítico literario
incisivo y a menudo escandaloso le granjeó cierta notoriedad, y sus originales
apreciaciones acerca del cuento y de la naturaleza de la poesía no dejarían de
ganar influencia con el tiempo. En 1840 publicó en Filadelfia Cuentos de lo
grotesco y lo arabesco
; obtuvo luego un extraordinario éxito con El
escarabajo de oro
(1843), relato acerca de un fabuloso tesoro enterrado,
tan emblemático de su escritura como el poemario El cuervo y otros poemas
(1845), que llevó a la cumbre su reputación literaria.



La larga enfermedad de su esposa
convirtió su matrimonio en una experiencia amarga; cuando ella murió, en 1847,
se agravó su tendencia al alcoholismo y al consumo de drogas, según testimonio
de sus contemporáneos. Ambas adicciones fueron, con toda probabilidad, la causa
de su muerte, acaecida en 1849: fue hallado inconsciente en una calle de
Baltimore y conducido a un hospital, donde falleció pocos días más tarde,
aparentemente de un ataque cerebral.



La obra de Edgar Allan Poe



La calidad de la producción
literaria de Poe ha oscurecido en parte su faceta de teórico de la literatura;
en obras como Fundamento del verso (1843), La filosofía de la
composición
(1846) y El principio poético (1850), expuso ideas
singulares y novedosas sobre los géneros literarios y el proceso de creación.
En este último terreno se apartó por completo del concepto romántico de
inspiración al abogar por una escritura reflexiva, meditada y perfectamente
consciente de las técnicas expresivas, que habían de encauzarse en dirección al
efecto deseado. Tales ideas tendrían gran predicamento entre la crítica
antirromántica.



Respecto a los géneros, Poe sostuvo
que la máxima expresión literaria es la poesía, y a ella dedicó sus mayores
esfuerzos. Sus poemas no fueron bien recibidos entre la crítica estadounidense,
que los juzgó excesivamente artificiosos, pero, a partir de los estudios de
Mallarmé, los europeos vieron en Poe a un modélico precursor del simbolismo. La
apreciación es justa si no se olvidan los motivos románticos que, a pesar a su
poética, lastraron todavía sus versos.



La moda byroniana dejó su impronta
en un libro primerizo que publicó con sólo dieciocho años, Tamerlán y otros
poemas
(1827). En su segunda obra, Al Aaraaf (1829), el poeta
celebra una etérea forma de belleza, preludio de la pura "idealidad"
a la que aspirará en algunos poemas posteriores. En su tercer libro, Poemas
(1831), reunió con algunas revisiones y adiciones los poemas de los dos
primeros volúmenes, y añadió seis nuevas composiciones. En ellas llegó a la
madurez y encontró una voz auténtica, aunque se pueda discernir en ella el eco
de Coleridge; su evocación de un mundo ideal y visionario quedaba realzada por
el ritmo hipnótico de los versos y la fuerza turbadora de las imágenes.



Su último libro, El cuervo y otros poemas (1845), es la expresión de su
pesimismo y de su anhelo de una belleza ajena a este mundo. Algunas de las
composiciones de Poe, desgajadas de los poemarios de que forman parte,
alcanzaron una notable popularidad. Es justamente célebre su extenso poema El
cuervo
(The Raven, 1845), donde su dominio del ritmo y la sonoridad del
verso alcanzan el máximo nivel. Manifiestan idéntico virtuosismo Las
campanas
(The Bells, 1849), cuyo resonar, que acompaña las diversas etapas
de la vida humana desde la infancia hasta la muerte, se evoca con reiteraciones
rimadas y aliteraciones; Ulalume (1847), un recorrido de la tristeza a
la ilusión que cae de nuevo en la desesperanza; y Annabel Lee (1849),
exaltación de un inocente amor infantil que ni la muerte puede truncar.



Los cuentos de Poe



Pero la genialidad y la originalidad
de Edgar Allan Poe encuentran su mejor expresión en los cuentos, que, según sus
propias apreciaciones críticas, son la segunda forma literaria, pues permiten
una lectura sin interrupciones, y por tanto la unidad de efecto que resulta
imposible en la novela. Considerado uno de los más extraordinarios cuentistas
de todos los tiempos, Poe inició la revitalización que experimentaría el género
en tiempos modernos.



Publicados bajo el título Cuentos
de lo grotesco y lo arabesco
(Tales of the Grotesque and Arabesque, 1840),
aunque hubo nuevas recopilaciones de narraciones suyas en 1843 y 1845, la
mayoría se desarrolla en un ambiente gótico y siniestro, plagado de
intervenciones sobrenaturales, y en muchos casos son obras maestras de la
literatura de terror. Poe basó su estilo tanto en la atmósfera opresiva que
creaba durante el inicio y desarrollo del relato como en los efectos
sorpresivos del final.




Fotograma de La caída de la casa Usher (1960), película basada en el
cuento de Poe



Así ocurre en el antológico La
caída de la casa Usher
(The Fall of the House of Usher), cuento
sobrenatural o simbolista en el que el narrador asiste a los últimos días de un
antiguo amigo suyo, el hipersensible y atormentado aristócrata Rodrigo Usher.
Durante su estancia fallece la hermana de Usher, que estaba gravemente enferma,
y la entierran en una cripta subterránea. Una semana después, en una
sobrecogedora escena final, la hermana reaparece para caer sobre el ya
delirante Usher, pereciendo ambos y, tras la huida del narrador, la casa misma,
que se derrumba sobre el estanque.



Cuando Baudelaire vertió al francés
la citada colección y otra posterior (Tales, 1845), las tituló Histoires
extraordinaires
, denominación que pasó a las traducciones españolas como
Narraciones extraordinarias. No faltan en estas recopilaciones
los relatos macabros, como
El barril de amontillado (The Cask of Amontillado), o
cuentos dedicados a mujeres atormentadas e inescrutables en un contexto de
atmósfera enfermiza, como Berenice o Ligeia; son en cambio menos
numerosos aquellos que narran la resolución de algún enigma, como
El escarabajo de oro (The Gold Bug).



En este último grupo es preciso
destacar los tres cuentos protagonizados por Augusto Dupin, que sentaron las
bases de un género destinado a cobrar una inmensa popularidad: la literatura
policíaca. El primero de tales cuentos, Los crímenes de la calle Morgue
(The Murders in the Rue Morgue), se ha considerado, con toda razón, como el
fundador de la novela de misterio y detectivesca. Dupin es también el
protagonista de
El misterio de Marie Rogêt (The Mystery of Marie Roget) y de La
carta robada
(The purloined Letter), piezas clásicas del género por el
equilibrio de lógica, suspense y detalles narrativos.



Maestro del terror y fundador del
género policial, también se reconoce a Poe su papel de precursor en la
literatura de ciencia-ficción por algunos de los relatos contenidos en las Narraciones
extraordinarias
. De tema marino es la única novela que llegó a completar,
Las aventuras de Arthur Gordon Pym (The Narrative of Arthur Gordon
Pym, 1838), historia de un viaje fantástico al Polo Sur en la que reaparecen
numerosos elementos (muchos de ellos terroríficos o simbólicos) de sus cuentos.



El conjunto de la obra de Poe
influyó notablemente en los simbolistas franceses, en especial en
Charles Baudelaire, quien la dio a conocer en Europa.
Por lo demás, los continuadores de los nuevos caminos que abrió su narrativa
(como
Arthur Conan Doyle en la novela detectivesca, Julio Verne en la ciencia-ficción o H.P. Lovecraft en la literatura de terror) señalaron su deuda con el
estadounidense, y, en general, su magisterio ha sido reconocido por todos los
grandes cultivadores del cuento moderno, desde
Guy de Maupassant hasta Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, quien realizó una soberbia traducción de sus relatos.



© Biografías
y Vidas, 2004-2015



 

miércoles, 12 de mayo de 2021

Cronistas: características

 

Mural de Diego de Rivera sobre la conquista de Méjico 

Los cronistas de Indias 

se dividen en cronistas menores y cronistas mayores. Al primer grupo pertenecen aquellos que, sin ser cronistas oficiales de la corona hispana, legaron una valiosa información sobre las sociedades aborígenes del continente, como Cristóbal Colón, Ramón Pané, Miguel de Cúneo, Diego Álvarez Chanca, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, Bernal Díaz del Castillo, Hernán Cortés. 

El segundo grupo está conformado por los autores vinculados estrechamente a la corte de los Reyes Católicos, como Pedró Mártir de Anglería, Gonzalo Fernández de Oviedo, Francisco López de Gomara, Antonio de Herrera. Se incluye en este segundo grupo, además, al fraile Bartolomé de las Casas, cuya obra es comparable con la de los cronistas oficiales. Todos vivieron entre finales del siglo XV y comienzos del XVI. 

  Las crónicas de Indias Occidentales son los primeros y únicos testimonios escritos sobre actividades económicas, costumbres, enfermedades, lengua, aspecto físico, confección de instrumentos de trabajo y adornos corporales, flora y fauna, viviendas, ritos y ceremonias, juegos, música y danza, creencias religiosas, concepciones morales y estéticas, distribución poblacional, etc. de las comunidades aborígenes del Caribe y Cuba a la llegada de los europeos a finales del siglo XV. Narran también los acontecimientos vinculados con el desarrollo socioeconómico del coloniaje hispano durante los primeros años de gobierno en tierras americanas. Si bien, los cronistas no eran etnógrafos, sus obras pueden considerarse como precursoras de la Etnografía americana. 

  Las fuentes documentales sobre este período están compuestas por cartas de relación, memoriales, ordenanzas reales, libros de historia y diarios de navegación, además de resoluciones del Consejo de Indias, notas e informes de ministros, indicaciones marginales en los despachos, comunicaciones de particulares, entre otros. 

Las obras de mayor relevancia son Brevísima relación de la destrucción de las IndiasApologética historia sumaria e Historia de las Indias, de Bartolomé de las Casas; Sumario de la natural historia de las Indias e Historia general y natural de las Indias, islas y Tierra Firme del Mar Océano, de Gonzalo Fernández de Oviedo; Décadas del Nuevo Mundo, de Pedro Mártir de Anglería; Historia del Almirante, de Hernando Colón; Comentarios Reales de los Incas del Inca Garcilaso de la Vega; Viaje al Río de la Plata de Ulrico Schmidl; e Historia General de las Indias, de Francisco López de Gomara. 

 Igualmente hay que mencionar la compilación Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV, del marino e historiador hispano Martín Fernández de Navarrete y la obra titulada Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del Mar Océano que llaman Indias Occidentales. 

Las crónicas de Indias Occidentales se atesoran, fundamentalmente, en España, bajo la custodia del Archivo General de Indias en Sevilla y el Archivo Histórico Nacional de Madrid. También se conservan documentos en la antigua Mansión de los Almirantes de Castilla. En Cuba, la muy escasa información disponible se localiza en el Archivo General de la República y en los archivos del antiguo Palacio de Gobernación.

La literatura durante el período de la colonia.

 La conquista le llevó a los españoles sólo 50 años, debido a tres ventajas que utilizaron para llegar a instalar la colonia: el caballo, la pólvora y las estrategias del renacimiento europeo, es decir, aprovechar las disputas territoriales existentes en América para avivar guerras civiles que luego les permitiría arrasar con mayor facilidad a los grupos debilitados por sus guerras intestinas. 

Quienes se ocuparon de testimoniar lo que los europeos veían al llegar fueron los cronistas de Indias Occidentales, también conocidos como antiguos historiadores de Indias, que eran figuras encargadas por la corona hispana para registrar los acontecimientos vinculados con la exploración, conquista y colonización de las tierras de América y con el desarrollo de los virreinatos. 

CARACTERÍSTICAS LITERARIAS
* Predomina el ingenio popular.
* Lectura no versada por los literatos.
* Utilizan la sátira y la burla.
1) Coplas: pequeñas poesías que reflejan un mundo bélico. Lo utilizaron los soldados.
2) Romances: Composición de carácter popular. La rima es mixta o libre. Fue auténticamente española. 
3) Crónicas de la conquista: en muchos casos, apuntan a narrar la conquista con la intención de contarla como las grandes hazañas logradas por los conquistadores, en muchos casos, con una mirada extrañada del cronista que se detiene en los detalles y que describe al indio, al aborigen al nativo de estas tierras como a un otro, a "un salvaje" que desde el punto de vista del hombre blanco desconoce normas o conductas básicas. En algunas ocasiones, es un fiel servidor, pacífico y amigable, que se ofrece a guiar al español a través de los senderos desconocidos.


Cronistas. Inca Garcilaso y los Comentarios Reales

 


Ahora trabajaremos con las ideas principales de esa "unión" de culturas de la élite incaica y de los monarcas europeos que aparecen en las letras de Inca Garcilaso, a través de una síntesis argumental del segundo tomo de los Comentarios reales. 

Esta obra, también conocida como Segunda parte de los Comentarios reales, fue anunciada en los preliminares de la traducción de los Diálogos de amor en 1586. Aun cuando la obra cronística del Inca estuvo concebida como una unidad, ésta fue impresa como Historia general debido a una decisión de los responsables de su edición.
   La Historia general del Perú comprende unos cuarenta años (1532 y 1572): la conquista del Perú, la memoria de su padre conquistador, las penosas guerras civiles entre españoles y el final del linaje real incaico. Muchos sostienen que esta obra es menos original que la primera parte, debido a que el Inca compone su relato a partir de citas de otros cronistas.  

La conquista del PERÚ: CONTEXTO HISTÓRICO

  El contexto histórico data desde la llegada de los españoles a las costas del norte del Perú actual (1532) pasando por la captura del inca Atahualpa, el cual se hallaba en una lucha contra su hermano Huáscar por la disputa por el incanato. 
La literatura de la conquista es técnicamente una copia del estilo español. Fue escrito en un principio por españoles que llegaron a América en la primera etapa de la conquista.

CONTEXTO SOCIAL, POLÍTICO y CULTURAL

* Se dio la destrucción de la organización social, política y cultural. 
* Una cruzada religiosa e imposición del idioma castellano.
* Llegan los primeros cronistas españoles (Jerez, Estete, Pedro Pizarro)
* Se da una guerra civil entre los españoles conquistadores. 
* Ejecución de Tupac Amaru I, por órdenes de Toledo (1572) 


Inca Garcilaso de la Vega: los invito a ver este video sobre el tema. pulse aquí

Comentarios Reales, segunda parte, la Historia general del Perú: 
Situación histórico-política 1526-1528: Segunda expedición de Pizarro y Almagro, que habían emprendido en 1525 dos viajes con un triple objetivo descubridor: extender los límites conocidos, buscar la unión de los océanos y enriquecerse con las cabalgadas, acompañadas de saqueos y razias). En ella, los soldados, rechazados por los indios, sufren grandes penalidades. Bartolomé Ruiz encuentra una balsa india en la zona incaica de Túmbez, primer síntoma de un país altamente desarrollado. Se alcanza la costa norte del Perú actual y se descubre el Incario. Aunque no llegan a conocer su organización imperial, Pizarro y Almagro se enteran de las luchas entre Atahualpa y Huáscar: el primero fue emperador inca (1525/1533), hijo de Huaina-Cápac y hermano de Huáscar. La división del imperio entre ambos hermanos hecha por Huaina-Cápac, provocó el estallido de la guerra civil. La lucha fue equilibrada en su primera fase, pero la ayuda recibida de Pizarro le permitió vencer a Huáscar y proclamarse único emperador del Imperio Inca. Posteriormente, en una entrevista concertada con el inca y Pizarro, éste hizo prisionero a Atahualpa, quien a pesar del alto rescate pagado, fue acusado, procesado y ajusticiado por Pizarro. La nueva situación creada favoreció la conquista de los españoles.
* 1533: luego de conseguir refuerzos la expedición llega a Cajamarca, donde se encuentra el Inca Atahualpa, hijo bastardo de Huayna Cápac, que acaba de vencer a su hermano Huáscar, “el inca legítimo”. Aprovechándose de la guerra civil inca, los españoles logran dominar el país. Pizarro se apodera de Atahualpa y lo manda ajusticiar. Tras la toma del Cuzco, capital del Imperio, Pizarro nombra nuevo inca a Manco. Se fundan varias ciudades.

1537-1538: estallan los enfrentamientos y la guerra civil entre los conquistadores Pizarro y Diego de Almagro, quien es agarrotado por orden del primero, tras ser derrotado en la batalla de Salinas.
1541: los partidarios de Diego de Almagro, o almagristas, asesinan a Pizarro como venganza del asesinato de aquél. Orellana cruza el continente por la vía fluvial.
1557: el período de conquista puede considerarse terminado. Comienza la época colonial.
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Comentarios reales: síntesis argumental del capítulo: “Maravilla que Dios obró en Tumpiz” (capítulo XII)
• Reseña del capítulo anterior: los reyes “Ingas” desde Mango-Cápac, que fue el primero, hasta Huáscar, que fue el último. Los plateros hacían joyas y ornamentos en oro y plata para el templo. Las mujeres eran hiladoras.
• Un león y un tigre “muy fieros” se acercaron sin fiereza natural a Pedro de Candía cuando el cristiano hizo la señal de la cruz. Pasó por el lomo la cruz, y con el resultado de aquella insignia, los indios acabaron de creer que era hijo del sol venido del cielo.
• Lo llevaron a su templo que estaba forrado todo con tablones de oro para que viese cómo honraban a su padre en aquella tierra.
• También mostraron sus ornamentos, vajillas y riquezas que había para el servicio de su Dios y lo llevaron a la casa real de los Ingas: mostraron cámaras y recámaras con sus tapices de oro y plata. También que para el servicio del Inga hasta las ollas y cántaros, tinajas y tinajones de la cocina eran de oro y plata.
• Pedro de Candía quedó más admirado de los Ingas por tanto oro y plata y de los árboles, yerbas, animales y plantas que viese en los jardines reales.

Síntesis argumental de “Una embajada con grandes presentes que el Inca hizo a los españoles”. (capítulo XVII)

• Cuando Pizarro llegó a Cajamarca, el general tuvo una embajada muy solemne del rey Atahualpa: envió a su hermano TITU ATAUCHI (hermano de madre y padre) que les dijo que había sido enviado a darles la bienvenida a los hijos del Dios VIRACOCHA (voz quechua: Dios del Sol, padre de todos los vivientes.)
• Les dijo que pidiesen lo que quisiesen y que les suplicaba que le concediesen tres dones: que tenga por amigo a su Inca y rey Atahualpa y que asintiera con él paz perpetua; que les perdonasen sus delitos por ignorancia y que los servirían; y que no les diesen el castigo de muerte que habían hecho en los de la ISLA PUNA y en los de TUMPIZ y en otras partes y que no lo hiciesen con los de CASSAMARCA.
• Vinieron los regalos de manos de capitanes y ministros: muchos corderos y carneros; mucho tasajo (pedazo de carne seco y salado para que se conserve) de huanacu, vicuña, ciervos, corzos (mamífero algo mayor que la cabra) y gamos y también animales vivos para que viesen de dónde obtenían los tasajos. También conejos, perdices y aves del agua, innumerables pájaros, mucho maíz en grano y mucho amasado en pan, mucha fruta seca y verde, mucha miel en panales y fuera de ellos; mucha pimienta de los indios que llaman uchu. También papagayos, guacamayas, micos y monas y muchas ropas de las que vestía el rey Inga.
• Vajillas de oro y plata con muchas esmeraldas y turquesas. También dos brazaletes de oro que llaman chipana, que traen en la muñeca del brazo izquierdo, era insignia militar y de mucha honra, y sólo la traían los de la sangre real y los capitanes y soldados que en la guerra hacía cosas señaladas y eran entregadas por mano del rey.
• Los españoles agradecieron y le respondieron que ellos iban de parte del SUMO PONTÍFICE a desengañarle de su idolatría y a enseñarles la verdadera religión de los cristianos, y de parte del EMPERADOR y REY DE ESPAÑA, que era el mayor príncipe de la cristiandad, y que iban a hacer paz perpetua y parentesco con el Inca y todo su imperio y no hacerles daño alguno. (El Inca Garcilaso señala que Gomara y Agustín de Zárate, cronistas españoles, no señalan las dádivas y que llaman puñetes a los brazaletes, no advirtiendo que los indios del Perú no usaban camisas).
• El rey Atahualpa envió esta embajada porque temía por la desobediencia de los de la Puna y Tumpiz y además por la profecía de su padre Huayna Cápac (que entrarían en sus reinos, después de su muerte, gentes nunca jamás vistas ni imaginadas que destruirían su idolatría y trocarían su república. Atahualpa temió hasta su muerte debido a la cantidad de sus hombres que los nuevos hombres habían matado.
• Los españoles temían un contraataque porque desconfiaban de tantas dádivas y por la torpeza del intérprete (faraute: lenguaraz) que manejaba poco el lenguaje del Cozco y del español.
• Los hombres del Inga viendo los frenos de hierro que tenían los caballos les trajeron oro y plata para que comieran y los españoles con picardía aceptaron.

Síntesis argumental de “Prenden los españoles al rey Atahualpa” (cap. XXVII)

• Francisco de Pizarro arremetió con los escuadrones de los indios que cercaban y protegían a Atahualpa sin presentar resistencia, sólo proteger a su rey. Mataron los españoles a muchos. Astete lo asió de la ropa y lo prendió.  (Vuelve Garcilaso a corregir la crónica de Gómara que habla de que Pizarro lo asió de los cabellos largos que los Incas no tenían) Este Astete luego se quedó en Huamanca, donde tuvo indios de repartimiento (encomienda).
• Los indios viendo tanta muerte y preso a su rey decidieron huir. Los españoles los persiguieron hasta que los arreció la noche. Luego saquearon joyas y piedras preciosas. También encontraron 5000 mujeres que no ofrecieron resistencia y entregaron sus cosas.
Síntesis argumental de “Promete Atahualpa un rescate por su libertad”. (varios capítulos)
• Los nobles que habían huido de Cassamarca volvieron a servir a su rey vivo.
• Sólo un maese de campo, RUMIÑAI, que nunca había visto bien que recibiesen con paz a los españoles, se fue con su gente a QUITU, allí tomó a varios hijos de Atahualpa diciendo que los iba a proteger de los españoles y poco después los mató. También mató a otro hermano de Atahualpa, Quilliscacha, y a otro maese de campo y a muchos capitanes y curacas. (se percibe aquí la guerra civil de los Incas).
• Atahualpa viéndose encadenado prometió como rescate llenar la habitación donde lo tenían preso hasta la altura de una marca roja de vasijas de oro y plata. Su gente iba trayéndolas pero a los españoles les parecía que tardaban demasiado. Fueron Hernando de Soto y Pedro del Barco, españoles, al Cozco, a Huayllas, a Huamachucu, a Quitu y a Siclapampa. Fueron llevados en hamacas y recibidos con dádivas, aunque ya los tenían por Dioses terribles y crueles por sus matanzas.
   Luego de que Atahualpa ofreciera pagar un enorme rescate a cambio de su libertad y Pizarro aceptara su oferta, los españoles temieron un ataque indígena y decidieron deshacerse de Atahualpa. Por eso, tras recibir el rescate lo acusaron de traición, de conspiración contra la corona española, y de asesinar a Huáscar, su hermano con el que disputaban los territorios heredados de su padre, Huayna Cápac. Lo sometieron a juicio, le sentenciaron a muerte, y le ejecutaron por estrangulamiento. Pese a que Atahualpa tuvo sucesores nombrados por los españoles se le considera el último gobernante del Imperio Inca.


Seguiremos aprendiendo sobre nuestro escritor mestizo latinoamericano, cronista de Indias, fundamental para conocer los antecedentes de la civilización que ocupara las tierras del Perú, el Inca, el cual también había sometido a muchísimos pueblos (desde el Perú hasta el centro de Argentina y Chile) durante el siglo anterior al genocidio llevado a cabo por el conquistador europeo.

En esta maratón de video 1/5
Video 2/5 Video 3/5 Video 4/5 Video 5/5 podremos compartir todo lo que acompaña al contexto histórico (vida y obra de Garcilaso, política, historia, estudios antropológicos, sociológicos, etc. de su época). No se los pierdan, son cortos y muy interesantes.

   El título más célebre de Garcilaso el Inca, fue los Comentarios reales. La primera parte de esta obra se publicó en la ciudad de Lisboa en 1609 y la segunda, que llevó el título puesto por los editores de Historia general del Perú, fue editada póstumamente en Córdoba (1617). 

Los Comentarios del Inca son una mezcla de autobiografía, reivindicación de su glorioso linaje e intento de dar una visión histórica del Imperio Incaico, cuya conquista por parte de los españoles había sido uno de los hitos del proceso colonizador que siguió al descubrimiento de América. 

Esta conjunción de argumentos de diverso interés ha originado una larga polémica acerca de la verosimilitud histórica de los datos aportados por el Inca Garcilaso en sus escritos, cuyas fuentes abarcan desde los recuerdos personales hasta las crónicas de Pedro Cieza de León, Agustín de Zárate y José de Acosta. En cambio, desde el punto de vista meramente literario, su prosa está considerada como una de las más elevadas manifestaciones de la lengua castellana y como una referencia inexcusable en la formación de una tradición literaria latinoamericana.

La primera parte de los Comentarios Reales (1609) aborda la historia y la cultura de los incas, enalteciendo que el Cuzco fue "otra Roma", rebatiendo a quienes trataban de "bárbaros" a los indígenas peruanos. Su visión providencialista distingue un tiempo salvaje, anterior a la misión civilizadora de los incas; con éstos, en cambio, se instaló una etapa de alta civilización, a la cual los españoles debían perfeccionar con la evangelización, igual que Roma fue cristianizada en el Viejo Mundo. 

   La segunda parte (la Historia general del Perú) enfoca la conquista, vista como gesta épica; el problema es que la conquista debió culminar en la cristianización del Perú, pero "la labor del demonio" azuzó los pecados capitales de los españoles, conduciéndolos a las guerras civiles, a la destrucción de sabias instituciones incaicas y a la política toledana adversa a indios y mestizos.

Artísticamente, el Inca Garcilaso de la Vega combinó hábilmente recursos de la epopeya, la utopía (género platónico de gran cultivo entre humanistas) y la tragedia. Epopeya y utopía se ligan y refuerzan hasta la mitad de La Florida y los Comentarios, anunciándose entonces la tragedia que termina precipitándose conforme se acerca el final de ambas crónicas. A pesar de esos finales desastrados, Garcilaso mira esperanzado el futuro, como claramente se manifiesta en la dedicatoria de la segunda parte de los Comentarios

   Escritos a partir de sus propios recuerdos de infancia y juventud, de contactos epistolares y visitas a personajes destacados del virreinato del Perú, los Comentarios Reales constituyen, pese a los problemas de sus fuentes orales y escritas y a las incongruencias de muchas fechas, uno de los intentos más logrados, tanto conceptual como estilísticamente, de salvaguardar la memoria de las tradiciones de la civilización andina. Por esta razón, es considerada su obra maestra y se la ha reconocido como el punto de partida de la literatura hispanoamericana. 


































Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Garcilaso El Inca. En Biografías y Vidas. La
enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/garcilaso_el_inca.htm el 17 de junio de 2020.

Los invito a compartir dos videos. Continuaremos avanzando sobre Las crónicas como documentos históricos





Garcilaso de la Vega, el Inca

    A los veintiún años se trasladó a España, donde siguió la carrera militar. Con el grado de capitán, participó bajo el mando de Juan de Austria en la represión de los moriscos de Granada, y más tarde combatió también en Italia, donde conoció al filósofo neoplatónico León Hebreo. 

  En 1590, muy probablemente dolido por la poca consideración en que se le tenía en el ejército por su condición de mestizo, dejó las armas y entró en religión. 

    Desde su regreso a España había visto reconocido el derecho a usar su nombre paterno (además de su progenitor, Garcilaso de la Vega, Jorge Manrique y el marqués de Santillana figuraban entre sus ilustres antepasados); había frecuentado asimismo los círculos humanísticos de Sevilla, Montilla y Córdoba, y se había volcado en el estudio de la historia y en la lectura de los poetas clásicos y renacentistas. Fruto de esas lecturas fue la traducción del italiano que el Inca Garcilaso hizo de los Diálogos de amor, de León Hebreo, que dio a conocer en Madrid el mismo año de su retiro. 

   Siguiendo las corrientes humanistas en boga, Garcilaso el Inca inició un ambicioso y original proyecto historiográfico centrado en el pasado americano, y en especial en el del Perú. Considerado como el padre de las letras del continente, en 1605 dio a conocer en Lisboa su Historia de la Florida y jornada que a ella hizo el gobernador Hernando de Soto, título que quedó sintetizado en La Florida del Inca. La obra contiene la crónica de la expedición del conquistador Hernando de Soto, de acuerdo con los relatos que recogió él mismo durante años, y defiende la legitimidad de imponer en aquellos territorios la soberanía española para someterlos a la jurisdicción cristiana. 

   Por el heroísmo allí desplegado y las penalidades sufridas, la historia tenía mucho aliciente para tentar a un escritor. Sorprende, no obstante, que Garcilaso lo eligiese, él que desconocía en absoluto aquel territorio y poseía en cambio tan directa información de su país natal, como mostraría después. El mismo Garcilaso se adelantó a explicarlo: la empresa de Soto le fue referida tan repetidamente por uno de sus participantes, que decidió exponerla por escrito, para lo que usó, además, de datos aportados por otros dos testigos. Lo hizo con bastante extensión (un libro por cada año) y mostró, sobre todo, sus dotes literarias acertando a reflejar la trágica belleza de aquel heroico intento.




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