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martes, 2 de agosto de 2022

Género Lírico

 

Características de la poesía: 

Es una expresión artística de la belleza por medio de la palabra, sujeta a ritmo, medida (o métrica) y cadencia, especialmente cuando éstos toman la forma regular del verso. Hay entonces, predominio de la función poética o literaria del lenguaje (la función principal está centrada en el mensaje mismo). El poeta busca la intencionalidad estética y para eso se basa en todos los recursos de la lengua.

     La poesía permite trabajar cada palabra con otros significados, más allá de los que aporta el diccionario o los que se usan habitualmente. En un texto poético, cada lector construye su sentido, que no necesariamente deberá coincidir con el de otros lectores, ni siquiera con el del autor del texto.

   Al ser la expresión de sentimientos la finalidad de todas las composiciones del género lírico, el contenido es fundamental en sonetos, canciones y todo tipo de poesías. Sin embargo, dado que la lírica tiene también una función estética, la forma externa también es importante, dando paso a elementos como la métrica, el ritmo y la rima.

El verso y la estrofa 

El verso es la unidad rítmica que se repite para formar estrofas o series. Es un conjunto de palabras sujetas a medida y cadencia según reglas. Proviene del latín “versus”, línea, renglón y también surco. Los versos de hasta ocho sílabas se denominan de arte menor. Los de más de ocho sílabas se denominan de arte mayor o compuestos.

La estrofa es cualquiera de las partes compuestas del mismo número de versos y ordenadas de modo igual, de que constan algunas composiciones poéticas; estas agrupaciones se denominan pareados,  tercetos, cuartetas, etc. 

La medida, la métrica 

 La métrica o medida de los versos responde a un orden rítmico que se ajusta a una norma regular en cuanto a la cantidad de las sílabas: trisílabos (3), pentasílabos (5), hexasílabos (6), endecasílabos (11), etc. Al medir el verso se cuentan tantas sílabas como hay en la pronunciación real, pero debemos tener en cuenta que en nuestro idioma predominan las palabras graves. Por eso los versos que terminan con palabra grave fijan la norma: tienen exactamente el número de sílabas que contamos; si el verso termina en palabra aguda o monosílaba, se le agrega una sílaba; si, en cambio termina en palabra esdrújula, se le resta una sílaba.

La rima 

Se entiende por rima la igualdad de sonidos finales entre dos o más versos a partir de la última vocal acentuada. Ésta puede ser asonante, cuando son iguales solamente las vocales, y consonante cuando a partir de la última vocal acentuada son iguales vocales y consonantes.

Recursos fónicos o sonoros.

La versificación es un recurso fónico de gran importancia, regido por complicadas reglas de metro (=medida de los versos), rima, ritmo y estrofa.

Aliteraciónrepetición de uno o varios fonemas (sonidos) dentro de un mismo poema con intención expresiva: tres tristes tigres comen trigo en un trigalTambién, algunos versos de Rubén Darío que lo han hecho famoso: "sus suspiros escapan de su boca de fresa" .

Onomatopeya: palabra o frase cuyos sonidos sugieren el de la realidad a la cual se refieren. Murmullo, tic-tac, zig-zag son palabras onomatopéyicas.

Paronomasia: repetición de palabras de sonido semejante y significado diverso: En bus ves por donde vas.

Recursos morfosintácticos o gramaticales.

Asíndeton: supresión de nexos en una frase:

Un no rompido sueño, un día puro, alegre, libre quiero (Fray Luis de León)

Polisíndeton: multiplicación de nexos innecesarios.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,

y el temor de haber sido y un futuro terror... (Rubén Darío)

Anáfora: repetición de una o varias palabras al comienzo de dos o más frases seguidas.

Esta casa de Dios, decid, hermanos,

esta casa de Dios, ¿qué guarda dentro? (Antonio Machado)

Hipérbaton: alteración del orden de los elementos de una frase:

Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar... (G. A. Bécquer)

Recursos semánticos o de significación.

Etopeya: descripción de la personalidad: carácter, cualidades, defectos y valores morales y espirituales. (interior)

Prosopografía: descripción física de una persona o de un animal. (exterior)

Retrato: descripción física y de la personalidad. (ambas)

Topografía: descripción de un lugar, frecuentemente un paraje natural, paisaje.

Interrogación o pregunta retóricauso de la interrogación como recurso intensificativo de una aseveración o un sentimiento.

Hipérboleexageración magnificadora o degradante: Por tu amor me duele el aire, el corazón y el sombrero (F. G. Lorca)

Prosopopeya o personificaciónatribución de cualidades personales a animales, vegetales o cosas: la tarde está triste, su voz es casi un soplo.

Símil o comparaciónrelación de semejanza o desemejanza entre dos realidades, con expresión del elemento comparativo: como, es como, tal, igual que, etc.

Antítesis: contraposición significativa de palabras o frases.

Oxímoron: unión en un mismo sintagma de términos contradictorios: una agradable llaga

Gradación o clímaxserie de elementos ordenados por su significación ascendente o descendente: En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada. (Luis de Góngora)


LA CANCIÓN. 

Es una composición en verso para ser cantada. En ella se combinan el texto en verso y la música. A veces, se parte de la música y después se escribe la letra; otras, se musicaliza a un poema. La intencionalidad principal es estética, igual que la de los poemas. La trama de sus textos, en general, es narrativa o descriptiva.

Los temas pueden referirse a:

1) Las relaciones afectivas (de los enamorados, de padres e hijos, de amigos, etc.)

2) Problemáticas sociales: protestas, denuncias e injusticias sociales, toma de partido y consignas políticas, lamentos ante la guerra, apuestas a la construcción de una sociedad en la que no haya ricos ni pobres.

3) Cuestiones metafísicas: el sentido de la vida, el miedo ante la certeza de la muerte, el más allá o la nada.

En cualquier caso, el estado anímico, las pasiones, el mundo subjetivo del yo lírico impregnan la canción. La música subraya el estado de melancolía, de plenitud, de euforia o de bronca.

El yo lírico se manifiesta con un lenguaje que enfatiza el mensaje en sí (el cómo se dice). La voz que se expresa se presenta como la de cualquier persona que podría sentir lo mismo: el yo se universaliza, deja de ser exclusivo.


EL SONETODe estirpe italiana. Don Juan Manuel lo llevó a España y luego lo castellanizaron definitivamente el Marqués de Santillana, Boscán y Garcilaso de la Vega. Un soneto es un tipo de composición poética de catorce versos, generalmente endecasílabos (once sílabas), distribuidos en dos cuartetos (es decir, dos estrofas de cuatro sílabas cada una) que repiten sus rimas y dos tercetos  (dos estrofas de tres sílabas cada una). “Soneto” de Lope de Vega

 (1) Un soneto me manda a hacer Violante,            (2) Yo pensé que no hallara consonante,

 En mi vida me he visto en tal aprieto;                   Y estoy a la mitad de otro cuarteto;

Catorce versos dicen que es soneto,                      Mas si me veo en el primer terceto,

Burla burlando van los tres delante.                      No hay cosa en los cuartetos que me espante.


(3) Por el primer terceto voy entrando,                 (4) Ya estoy en el segundo, y aun sospecho

Y aun parece que entré con pie derecho,                  Que estoy los trece versos acabando:

Pues fin con este verso le voy dando.                       Contad si son catorce, y está hecho.


lunes, 11 de julio de 2022

Poesía Renacentista desde Garcilaso hasta el Barroco de Lope de Vega

 Poesía Renacentista


 Poesía italianizante en España, Petrarquista:  Boscán y Garcilaso de la Vega (1501?-1536).

Garcilaso de la Vega, nacido en Toledo, fue un poeta renacentista español, perteneciente a una noble familia castellana, Garcilaso de la Vega participó ya desde muy joven en las intrigas políticas de Castilla. En 1510 ingresó en la corte del rey Carlos I y tomó parte en numerosas batallas militares y políticas. 
Imitando modelos extraños, alcanzó cierto grado de originalidad, enriqueciendo a su patria, no sólo con buen número de formas técnicas, sino también con un nuevo lenguaje poético.  Naturalizó en España el soneto, pues dispuso de tal modo los versos de siete y once sílabas, que lograron la fascinación de su melodía. Sobrevive como Príncipe de los Italianistas, como maestro consumado de la forma del Cinque Cento.


 Poesía pura, tan esencialmente lírica, por los temas y motivos de inspiración de la misma, bien podría clasificársela de poesía de circunstancias, y con una sinceridad hasta entonces poco vista y que aparece en toda su obra poética, y que en la mayoría de los casos, tiene origen en emociones o sentimientos experimentados en los hechos de la vida misma del poeta.

La temática garcilasista se recluye en algunos temas comunes al Renacimiento, su poesía está revestida de cierto idealismo y optimismo característicos de la primera mitad del siglo XVI, uno de ellos es el culto a la mujer, idealizada, adorada, casi deificada y, por lo tanto lejana, esquiva e inalcanzable.

Garcilaso señala los caracteres fundamentales de la poesía:
1) naturalidad (huir de la afectación).
2) selección (términos muy cortesanos y admitidos de los buenos oídos).
3) no invención (términos no nuevos ni al parecer desusados de la gente).
Gracias a aquella norma selectiva, el habla de Garcilaso reviste un aire de elegancia perdurable, un sabor de modernidad para todas las épocas, debido a la atinada elección de lo más usual, de lo más popular, de lo más natural, que al fin y al cabo es lo más permanente del idioma, lo más sustraído a los influjos efímeros de la moda.

Sonetos: estructura, métrica y estilo
Desde él, los sonetos que habían alcanzado inusitada perfección con Petrarca, y otros poetas italianos del Renacimiento, entran en la literatura española de manera definitiva, y se convierten en las formas de expresión poética del Siglo de Oro. Después de la publicación de sus versos, gracias al prestigio de la forma bellísima de éstos, el endecasílabo se impuso triunfalmente en nuestra lengua, casi sin oposición.
Los treinta y ocho sonetos son los más bellos y perfectos que aparecen cronológicamente en la poesía española, inspirados varios de ellos en su amor por Isabel Freyre. Como toda su obra, éstos también fueron escritos en endecasílabos italianos.


ESCRITO ESTÁ EN MI ALMA VUESTRO GESTO | 
Garcilaso de la Vega
SONETO V
Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.

Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.


Análisis de las lecturas realizadas.


El soneto V recoge la tradición neoplatónica del amor. Al enamorado se le graba en el corazón el rostro de la dama como signo de un amor eterno: escrito está en mi alma vuestro gesto viene a decir que el poeta está enamorado, que el “gesto” (rostro) de la dama la lleva inscrita en su interior. 
En este soneto, además, Garcilaso de la Vega se libera de la casi inevitable exaltación de la dama mediante la hipérbole sagrada («tomando ya la fe por presupuesto»). Mediante el tópico de la humilitas el poeta confiesa a la dama que él no es el verdadero autor del poema sino que es su corazón y él únicamente es el medio por el que escribe su amor. Amar a esta dama forma ya parte de su vida en tanto que “estoy y estaré” amándola siempre y también porque él sólo nació para amarla (perífrasis v.9).
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Barroco en España: Luis de Góngora y Argote (1561-1627), Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) y Fray Lope Felix de Vega Carpio (1552-1632).

Lecturas compartidas en voz alta de:

Lope de Vega: "Soneto"
Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.


Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.


Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.


Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.


Francisco de Quevedo: 
"Soneto amoroso definiendo el amor." 
Es yelo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
en un breve descanso muy cansado;

es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado;

es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo; 
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es el abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
Barroco: tema, el amor, el amante, el sujeto de una pasión que es dolor y ausencia.  Típico uso de antítesis constantes; participios adjetivales (helado/cansado/cuidado/amado/encarcelada/curada). Insistencia en el uso del verbo ser en el sentido de esencia. Aparece la mitología grecolatina en la personificación del niño Amor.

"A un hombre de gran nariz" 
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una alquitara* medio viva,
érase un peje espada mal barbado;

era un reloj de sol mal encarado,
érase un elefante boca arriba,
érase una nariz sayón** y escriba,
un Ovidio Nasón*** mal narigado.

Érase el espolón de una galera, 
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus**** de narices era;

érase un naricísimo infinito,
frisón archinariz, caratulera,
sabañón garrafal morado y frito*****.
*Alambique: objeto para destilar con tapa puntiaguda.
**Alguacil: figurativo, hombre de aspecto feroz.
***Conceptismo: doble sentido, Nason poeta latino, y naso en latín significa nariz.
**** Hlipérbole que da a entender que su nariz equivalía a los doce tribus de Israel
*****Frisón: de gran tamaño. Sabañón: con hinchazón. En estos dos versos hay una metáfora que sugiere una nariz hinchada y roja.

Luis de Góngora: 
"Contra Lope de Vega" (86, en Antología poética)

Dicen que ha hecho Lopico *
contra mí versos adversos;
mas si yo vuelvo mi pico,
con el pico de mis versos
a este Lopico lo-pico.**
* Aliteración: repetición de sonidos
** Juegos de palabras

García Lorca y los romances nuevos


Los romances nuevos y la nueva trova española
  Recordemos que ya hemos caracterizado los "romances viejos", también denominados los romances primitivos, populares y tradicionales, algunos de los cuales datan del siglo XIV y los más del XV.
  A imitación de éstos, los poetas cultos escribieron también romances llamados "nuevos" o "artísticos". El romancero nuevo tuvo un extraordinarios florecimiento en los siglos XVI y XVII y fue cultivado por sus más grandes representantes: Lope de Vega, Góngora, Quevedo. 
  El XVIII no echó totalmente en olvido este género, pero fue el Romanticismo que le infundió nuevo vigor, al revalorar los textos tradicionales, entre ellos el Duque de Rivas y José Zorrilla.
Modernamente, en el siglo XX, las más puras voces líricas en España como Antonio Machado, Federico García Lorca y Rafael Alberti, han demostrado su preferencia por esta forma poética tradicional.
El romancero es, en consecuencia, un género característico de la literatura hispánica y que nacido en la Edad Media, hacia el 1300, lleva siete siglos de vida, sin equivalentes en ninguna otra literatura.

La poesía popular de Lorca.

  Toda la crítica ha elogiado unánimemente el tono popular de la poesía de Lorca, con hondas raíces en la tradición española, y sobre todo en la de Sevilla. en cierto sentido, ha restaurado el prestigio del romance, con contenidos muy vitales, que pronto gozaron de gran difusión y popularidad.

  En su poesía predomina el tema del amor, la lucha por el derecho a la mujer elegida y la muerte. Los asuntos se presentan con un dramatismo intenso, que provoca una tensión especial en el lector, encerrados en una forma verbal sonora y musical, magnificente y comunicativa.

  El mundo poético preferido de Lorca es el del cante jondo (canto y baile flamenco típico de las comunidades gitanas de Andalucía), los toros, los gitanos, las canciones de jinetes, en otras palabras, el orbe andaluz. Su visión dramática presenta su visión de hombre en la que el destino del ser humano parece ser una lucha permanente entre vivir y morir. Este dramatismo sería la expresión personalizada del pueblo andaluz.


  Federico García Lorca ejerció marcada influencia sobre los escritores posteriores a su generación, tanto en la lírica como en el teatro, ya que su obra significa una revitalización de la veta popular que había sido descuidada desde tiempo atrás.

Los invito a compartir un muy interesante rapeado  por Maite Baena de Reyerta.
Recitado del poema Reyerta
Reyerta. (En Romancero Gitano)
A Rafael Méndez

En la mitad del barranco
las navajas de Albacete,
bellas de sangre contraria,
relucen como los peces.
Una dura luz de naipe
recorta en el agrio verde
caballos enfurecidos
y perfiles de jinetes.
En la copa de un olivo
lloran dos viejas mujeres.
El toro de la reyerta
su sube por la paredes.
Ángeles negros traían
pañuelos y agua de nieve.
Ángeles con grandes alas
de navajas de Albacete.
Juan Antonio el de Montilla
rueda muerto la pendiente
su cuerpo lleno de lirios
y una granada en las sienes.
Ahora monta cruz de fuego,
carretera de la muerte.
El juez con guardia civil,
por los olivares viene.
Sangre resbalada gime
muda canción de serpiente.
Señores guardias civiles:
aquí pasó lo de siempre.
Han muerto cuatro romanos
y cinco cartagineses
La tarde loca de higueras
y de rumores calientes
cae desmayada en los muslos
heridos de los jinetes.
Y ángeles negros volaban
por el aire del poniente.
Ángeles de largas trenzas
y corazones de aceite.

miércoles, 22 de septiembre de 2021

El romancero

 Comenzaremos a trabajar con la lírica popular en España, la cual ya venía desde la Edad Media y se prolongará en el tiempo hasta nuestros días: el romance. 


Primero, compartamos este video en el que se explica claramente cómo era el Mester de juglaría, es decir, el oficio de juglares y trovadores, para trabajar luego con los orígenes del romancero.




Origen de los romances:
     Según la teoría más admitida, los romances más viejos proceden de ciertos fragmentos de los antiguos cantares de gesta, especialmente atractivos para el pueblo, que los retenía en la memoria y después de cierto tiempo, desgajados del cantar, cobraban vida independiente y eran cantados como composiciones autónomas con ciertas transformaciones. En palabras de Menéndez Pidal: "Los oyentes se hacían repetir el pasaje más atractivo del poema que el cantor les cantaba; lo aprendían de memoria y al cantarlo ellos, a su vez, lo popularizaban, formando con esos pocos versos un canto aparte, independiente: un romance". Son los llamados romances épico tradicionales .
     Más tarde, los juglares, dándose cuenta del éxito de los romances tradicionales, compusieron otros muchos, no desgajados de un cantar, sino inventados por ellos, generalmente más extensos y con una temática más amplia. Los autores desaparecen en el anonimato, y la colectividad, plenamente identificada con ellos, los canta, modifica y transmite. Estos últimos se conocen con el nombre de romances juglarescos.
    
Características de la oralidad. La oralidad y la escritura.
Como ya señalamos, los romances son composiciones de origen popular que se difundieron, básicamente, en forma oral y no escrita. Este hecho les asigna determinadas características que pueden utilizarse para diferenciar los textos orales de los escritos. Muchos de estos rasgos se relacionan con la musicalidad de los romances, ya que eran cantados y, por eso, se empleaban en ellos recursos que permitían memorizarlos para ponerlos en escena una y otra vez:


(a) Uso inapropiado de los tiempos verbales: se alternan el presente con el pretérito perfecto simple o con el pretérito imperfecto del modo Indicativo. Por ejemplo:
Mientras el caballo bebe        (presente) 
Él canta dulce cantar              (presente)   
Todas las aves del cielo                       
Se paraban a escuchar.           (pretérito imperfecto)
(b) Fragmentarismo: temas que surgen sin introducción previa, e historias que terminan de manera abrupta.
(c) Alteración del orden normal de las partes de la oración. En el castellano, el orden más común es: sujeto, verbo y modificadores del verbo. En los romances, muchas veces, este orden aparece cambiado, así producen estructuras gramaticales más complejas que dan cuenta de los aspectos que se quieren resaltar. Por ejemplo: “Herido está don Tristán”, en lugar de “Don Tristán está herido”. Aquí se quiere destacar el hecho de que el personaje está herido y, por eso, se coloca esa palabra en primer lugar. En otros casos tiene que ver con la necesidad de respetar la rima.
(d) Fórmulas de repetición: en los romances, suelen aparecer repetidas ciertas palabras o series de palabras. Por ejemplo: “¡Presos, presos, caballeros! / ¡Presos, presos, hijosdalgo!”
(e) Omisión de determinadas expresiones. Hay ciertas expresiones o palabras que no se dicen, porque se supone que el oyente está en condiciones de reponerlas para comprender correctamente el mensaje que se quiere transmitir. Un claro ejemplo, muy utilizado en los romances es la omisión del verbo “ser”.
La escritura: los romances fueron evolucionando y pasaron de ser anónimos a tener un autor reconocido. Este cambio, sumado al hecho de que los llamados romances nuevos, se crearon y se difundieron de manera escrita, permite comparar los cambios que se producen al pasar de la oralidad a la escritura. Lo que suele ocurrir es que la inmediatez de la lengua oral no permite hacer correcciones, en cambio, al pasar al uso de la lengua escrita, se puede planificar, evitar errores y, así, dejar de lado ciertos recursos típicos de la oralidad, aunque de hecho, los rasgos descriptos en la oralidad también pueden aparecer en la escritura, ya sea por tradición o por imitación de los romances viejos.


La tradición, canciones y romances en España. Compartamos este video

El romance: es un tipo de composición que surge, aproximadamente en el siglo XV, hacia el año 1400. 
Tiene una gran variedad temática, según el gusto popular del momento y de cada lugar. Debido a la falta de medios de comunicación, este tipo de composición poética permitía llevar informaciones sobre lo que ocurría en algún pueblo a otros a través de sus juglares.
Esos temas abarcan desde guerras entre valientes y caballeros hasta apasionantes historias de amor. Tampoco dejan de desfilar impensadas traiciones, injusticias y crueles asesinatos. Asimismo, otros sorprenden por su gran lirismo y por sus refinados sentimientos.

 El romancero, así como la epopeya, trató de informar al pueblo de los sucesos que ocurrían en una nación; por lo tanto, los reyes no dejaban de valerse de los cantores populares para propagar noticias. Los juglares que propagaron con su canto los romances, servían para entretener a la comunidad entera, tanto a los reyes como a los campesinos pobres.

Características: es un tipo de composición de origen oral (compuestos originariamente para ser cantados acompañados al son de un instrumento), que tiene versos octosílabos (de ocho sílabas). Esta composición pertenece al género lírico, ya que su contenido es subjetivo, y por lo tanto, expresa los sentimientos del "yo lírico" o "yo poético". Posee también características del tipo textual narrativo, ya que su finalidad es relatar una historia. Por ser un tipo de composición en verso, el romance cuenta con las particularidades propias de la poesía, ya que tiene rima y métrica.

E
l romance, poema típico español: constituye la poesía nacional por excelencia:  representa una de las pocas cumbres excelsas en la literatura universal, capaz de llegar al alma de todo un pueblo sin distinción de clases y sin necesidad de preparación intelectual. 


Romances viejos
Están formados por un número indefinido de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares - manteniendo casi siempre la misma rima durante toda la composición -, mientras quedan libres los impares. 

Éste es el resultado de escribir como versos diferentes los dos hemistiquios de los versos heroicos, los de los cantares de gesta, que tendían a las dieciséis sílabas y eran monorrimos. 

Los romances más antiguos son de finales del siglo XIV y principalmente del siglo XV. Se llaman romances viejos y pertenecen a la literatura popular y tradicional con todas sus características de transmisión oral, anonimia, variantes, etc. 

Conservamos gran número de romances viejos porque en los siglos XV y XVI, como sucedió con la lírica popular, se recopilaron en Cancioneros o Romanceros, como el Cancionero de Romances , publicado hacia 1547 o el Romancero General de 1600. También se han conservado - con la creación a su vez de nuevos romances - en la tradición oral moderna, con numerosas variantes, en la Península, Hispanoamérica y la comunidades judeo-sefardíes. 

Romances Nuevos
A partir del siglo XVI hasta finales del XVII, muchos poetas cultos - Cervantes, Lope de Vega, Góngora, Quevedo, - componen también romances, a los que se les da el nombre de romances nuevos o artísticos que amplían y renuevan el contenido temático y los recursos formales. Durante el Romanticismo y en el siglo XX se conocerá una nueva floración de este tipo de romances cultos - Duque de Rivas, Zorrilla, Antonio Machado, Unamuno, Gerardo Diego, García Lorca, Alberti. 

Compartamos la hermosa melodía y la linda historia de amor de El romance del Conde Olinos pulse aquí en su versión abreviada fragmentada y endulzada con su abrupto final. Recordemos que los romances al ser de transmisión oral, tenían variaciones según la región, o según incluso en la memoria del juglar y de la gente. Por eso, escucharemos que también existe esta otra versión más realista de Joaquín Díaz sobre la imposibilidad de amores entre nobles de distinto rango o con los plebeyos, en la cual se extiende en su historia hasta darle una resolución Romance del conde Olinos.
Y también aquí les dejo la letra de uno de los romances más populares, el cual también podemos escuchar aquí en las voces de María Elena Walsh y Leda Vadallares, El enamorado y la Muerte. No se lo pierdan, es una belleza, y además, podrán comprender el porqué de la popularidad de estas canciones con música y letra tan pegadizas.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX 
El enamorado y la Muerte (Autor Anónimo)
Un sueño soñaba anoche
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca,
muy más que la nieve fría.
_¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.
_No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.
_¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!
_Un día no puede ser,
una hora tienes de vida.
Muy deprisa se calzaba,
más deprisa se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
_¡Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta, niña!
_¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue a palacio,
Mi madre no está dormida.
_Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.
_Vete bajo la ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía;
_Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.

   Compartamos la lectura de un romance 
muy breve y muy popular, "Romance del prisionero".

Romances: recursos de estilo
.  Como todo texto poético, presenta recursos de estilo, pero debido a su mismo origen popular, estos no son complejos ni variados. Sin embargo, sí constituyen recursos típicos del romancero pues, por su concentración y plasticidad, logran un gran poder poético.
Recursos internos o textuales: el romancero, como ya señaláramos, se difundió en forma oral. Así, los recursos internos o textuales servían para que el oyente memorizara la composición poética y como ornamento de estilo, es decir, para dar ritmo y musicalidad a los romances, ya que eran cantados. Esos recursos internos son:

1. Repetición léxica: como su nombre lo indica, es la reiteración de un vocablo, con el cual se destaca aquello en que se quiere que el lector y oyente haga hincapié. Por ejemplo: “Que por mayo era por mayo”.
2. Repetición variada: es la utilización de la misma familia de palabras en todo el romance o en varias de sus estrofas. Por ejemplo: “caminante que camina /olvida su caminar”.
3.Construcción paralela: se produce cuando hay repeticiones semánticas, es decir, reiteraciones de significado, o repeticiones de estructuras gramaticales. En este último caso, como leímos en el del "Romance del conde Olinos" hay un paralelismo sintáctico. Por ejemplo: “Él murió a la media noche / ella a los gallos cantar (...)”. Los dos versos del ejemplo son similares en su estructura semántica, pues se refieren al momento de la muerte de los protagonistas, aunque el primero aluda a él y el segundo, a ella. También hay un paralelismo sintáctico, ya que la estructura gramatical de ambos versos es la misma.
4. Imágenes sensoriales: corresponden a cada uno de los cinco sentidos. Así, a la vista corresponde la imagen visual; al olfato, la imagen olfativa; al oído, la imagen auditiva; al tacto la imagen tactil y al gusto, la imagen gustativa. Son recursos que adornan el romance. Por ejemplo: “Mientras el caballo bebe / él canta dulce cantar”. En el primer verso hay una imagen visual, mientras que, en el segundo, aparece una imagen auditiva.

jueves, 17 de junio de 2021

Barroco en España

 


Renacimiento y Barroco: concepto y definición.


Etimológicamente viene  probablemente, de “berrueco” o
 “barrueco”, la perla de contornos irregulares, y ésta a su vez, de “verruga” (en latín: “verruca”). De ahí pasó a designar el estilo complejo, “arrugado”. Especialmente en España el término “barroco” ha ganado considerable aceptación para designar un estilo literario que se caracteriza por el abandono del aplomo y la frontalidad clásicos del Renacimiento y que tiende hacia las formas extremadas del conceptismo y del culteranismo en poesía. 
El crítico alemán Heinrich Wölfflin ha sostenido que “el barroco es una constante histórica que reaparece en oposición a un estado previo de índole clásica”. 

Características del Barroco
El barroco es un fenómeno artístico de la Europa del Renacimiento cuya fisonomía se distingue por los siguientes rasgos:
1) Un desbordamiento de la línea sobria que caracteriza toda manifestación clásica greco-latina.
2) Una tendencia a la yuxtaposición de elementos que tiende a llevar la obra a lo difuso, lo complicado y lo rebuscado.
3) Una construcción abierta, libre, que no se somete al rigor geométrico de las construcciones clásicas.
4) Una evidente predisposición a que la obra no se manifieste con absoluta claridad, sino envuelta en veladuras, en formas enigmáticas, en expresiones de difícil alcance.
    Como puede verse, el barroco aparece como una reacción contra el espíritu claro y lineal que caracterizó la primera etapa del Renacimiento, de imitación grecolatina. Se da como un fenómeno europeo del siglo XVII, que tuvo su expresión más ejemplar en España, y la tuvo allí como una consecuencia más de la Contrarreforma como una:
a) Lucha contra las formas excesivamente paganas del Renacimiento francés e italiano.
b) Lucha contra las ideas dominantes en muchas zonas de Europa.
c) Defensa de las ideas nacionales españolas y de su tradición espiritual y artística nacidas en la Edad Media, donde predominaba una tendencia hacia las formas complicadas, vale decir, barrocas.
d) Consecuencia del llamado “estilo jesuítico”; compleja elegancia en la que gustaban escribir los hijos de la Compañía de Jesús, tanto en latín como en las lenguas romances.
En España, esta “época barroca” (que alcanzó a la arquitectura, llena de adornos y complicaciones; a la escultura y a la pintura con el Greco y  Velázquez) se desdobla en dos corrientes que luego de transitar caminos paralelos, terminan por identificarse casi en una misma corriente. 
* Una de las tendencias es el Culteranismo, que se da más en verso que en prosa, y busca nuevos cauces poéticos a través de la originalidad. 
* La otra tendencia es el Conceptismo que disloca y renueva las ideas, amanerando el concepto o el pensamiento. Naturalmente esta tendencia va acompañada de una lengua apropiada y, por lo tanto, cae en el Culteranismo. Su campo está en la prosa y deriva principalmente en la sátira. El nombre síntesis del conceptismo español es Francisco de Quevedo (1580-1645). 

Los caracteres del Culteranismo, escuela literaria, son tanto de fondo como de forma

Caracteres de fondo:
1 . Poesía culta, selecta o para minorías (el poeta no escribe para el vulgo, de interpretación casi exclusivamente intelectual).
2 . Es una poesía de misterio, cerrada, en la que, deliberadamente y poniendo para ello todos los recursos, el pensamiento del poeta se expresa por medio de la forma más complicada y oscura posibles.
3 . Se inspira casi siempre en los temas de la mitología clásica, lo cual supone, si no existe en el lector un minucioso conocimiento de esta disciplina, otra grave complicación para la inteligencia de sus composiciones.

Caracteres de forma:
1 . Busca siempre un vocabulario exquisito. Son los llamados “cultismos”, es decir: palabras derivadas directamente del latín, que no eran de uso vulgar corriente. Muchas de estas palabras (fulgor, arrogar, joven, candor, construye, armonía, métrica, etc.) son hoy tan usuales como cualquier otra, pero entonces, tenían un “valor aristocrático” dentro del lenguaje.
2 . A la renovación del vocabulario corresponde una renovación de la sintaxis. Ésta tiende, como todo el arte barroco, a lo complicado, difícil y oscuro. De todos los recursos sintácticos empleados, el más frecuente es el hipérbaton, que es la alteración del ordenamiento lógico de la oración (sujeto+verbo+complementos), que en español es frecuente, y que Góngora (principal representante de la escuela culterana; natural de Córdoba en 1561; de enorme influjo en la lírica americana), por ejemplo, llevó a un grado de extraordinaria exageración.
3 . El verso tiende a la melodía. El poeta quiere y busca una musicalidad expresiva.
4 . Por último, el “hermetismo” de la poesía culterana se obtiene por el gran recurso de las analogías y las metáforas brillantes e inesperadas. Las metáforas suelen ser complejas, buscando correspondencias remotas (“ramillete con alas” > el pájaro), cuando no son complicadas con sutiles referencias mitológicas (“el mentido robador de Europa” > el toro, es decir, Júpiter transformado en toro, que fue la forma adoptada por éste a fin de raptar a la esquiva ninfa Europa).

Funciones del lenguaje

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